sábado, 19 de noviembre de 2011

19 de noviembre de 2011


Estás en un momento de tu vida en el que no consigues ver el sol porque hay demasiadas nubes grises sobre tu cielo. Y es entonces cuando pierdes el control de tu vida, cuando todo lo que creías tuyo se va y dejas de creer en falsas promesas y palabras vacías porque ya estás harta de que todos te tomen por esa niña ingenua que eras hace años, pero por desgracia, esa niña hace ya mucho que te abandonó.


Antes cuando te mirabas en el espejo veías a una dulce niña con una sonrisa sincera, un brillo característico en los ojos y que tenía una vida plena por delante… ahora ves todo lo contrario: ves a una persona “adulta”, nada conforme consigo misma, que tiene continuamente una sonrisa por compromiso, ya no queda ni rastro de ese brillo de ojos y lo único que desea es que la vida termine pronto, porque por fin ha aprendido que las heridas de las rodillas duelen menos que las del corazón.

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